1.-Comienza con los personajes. Las obras de
teatro son textos basados en personajes. Dado que básicamente consistirá de
muchos diálogos entre personas, los personajes necesitan ser lo más creíbles
posible. En las grandes obras de teatro, las tensiones internas entre los
personajes se representan de formas externas. En otras palabras, ellos
necesitan tener problemas que se reflejen en su conducta.
·
¿Qué quiere tu personaje?, ¿qué evita que obtenga lo que quiere?, ¿qué
se interpone en su camino?
·
Pensar en trabajos interesantes puede ser una buena forma de desarrollar
un personaje. ¿Cuál es el trabajo más arduo que puedes imaginar?, ¿por cuál
trabajo siempre has sentido curiosidad?, ¿qué tipo de persona se convierte en
un podólogo?, ¿cómo se puede llegar a tener un trabajo como ese?
·
No te preocupes por el nombre o por la descripción física de tu
personaje. No obtienes nada al saber que un personaje se llama José, que mide
1,90 m (6 pies y 4 pulgadas), que tiene abdominales marcados y que algunas
veces usa camisetas. Apégate a un solo rasgo físico notable y revelador. Tal
vez tu personaje tenga una cicatriz en la ceja producto de una mordida de perro
o quizás nunca use shorts. Esto revela algo acerca de él y le da profundidad.
2.-Considera el marco de la obra. El marco de
la obra es el lugar y el tiempo en el que la historia tiene lugar. Colocar a tu
personaje en una situación o ubicación tensa es una forma importante de crear
el drama. Combinar el personaje con el marco también puede ser una buena forma
de desarrollar al primero y descubrir el tipo de historia que puede surgir al
colocarlo en ese ambiente. Si ser un podólogo es interesante para ti, ¿qué hay
de un podólogo en Texas?, ¿qué tipo de personaje se convierte en un podólogo en
Texas?, ¿cómo se puede llegar hasta ese punto?
·
Sé tan específico como sea posible cuando desarrolles el marco de la
obra. “El día moderno” no es tan interesante como “El doctor Wilson se
encuentra al frente de una iglesia a las 3.15 p.m. en un Viernes Santo”.
Mientras más específico seas, tendrás más con lo que trabajar.
·
Piensa en qué otros personajes podría presentar el marco. ¿Quién trabaja
en la oficina del podólogo? Si se trata de un negocio familiar, quizás sea la
hija del podólogo. ¿Quién tiene una cita el viernes?, ¿quién está en la sala de
espera?, ¿para qué viene?
3.-Averigua la historia interna. La historia
“interna” se refiere a los conflictos psicológicos que ocurren dentro de los
personajes. Esto está ampliamente oculto a lo largo de la historia, pero es
importante que tengas una idea de ello mientras escribes la obra. La historia
interna guiará a los personajes a través de las decisiones que tomen a lo largo
de la trama. Mientras más concreta sea la historia interna, más fácil será
escribir acerca de los personajes. Ellos tomarán sus propias decisiones.
·
Quizás el podólogo quería ser un especialista en cirugía cerebral pero
carecía del valor suficiente para eso. Quizás el programa de podología tenía el
horario menos extenuante y le permitía a tu personaje quedarse hasta tarde
festejando sin desaprobar ninguna materia. Quizás el podólogo se siente muy
infeliz e insatisfecho porque nunca dejó su ciudad natal.
4.-Haz coincidir la historia interna con
la externa. Las tramas malas están orientadas hacia el pasado y las buenas hacia
el futuro. No sería interesante tener una obra en la que el podólogo hable sin
cesar acerca de cómo preferiría no trabajar en ese campo para luego suicidarse
con betún para calzado. En lugar de eso, encuentra una situación dramática en
la que puedas colocar a tus personajes para poner a prueba su temple y
cambiarlos de alguna manera.
·
Si es Viernes Santo, quizás los padres jubilados del podólogo (antiguos
podólogos) lleguen para la cena de Pascua. ¿El podólogo tiene siquiera una
religión?, ¿va a la iglesia?, ¿tiene que llegar a casa y limpiarla antes de que
empiece el fin de semana?, ¿su padre le pedirá que revise sus juanetes, OTRA
VEZ?, ¿será la gota que derrame el vaso?, ¿qué ocurrirá?
5.-Comprende las limitaciones del
escenario. Recuerda que no escribes una película. Una obra es básicamente una
serie de conversaciones en desarrollo entre las personas. El foco necesita
encontrarse en la tensión entre los personajes, en el lenguaje y en el
desarrollo de estos para que puedan convertirse en personas creíbles. No es un
gran lugar para peleas con armas y persecuciones en auto.
·
También puedes apartarte del teatro tradicional y escribir una obra con
escenas imposibles de hacer en el escenario como una forma de explorar la
escritura en sí. Si no tienes planes de hacer realmente una puesta en escena de
la obra, trátala como una forma distinta de un poema.
Bertolt Brecht, Samuel Beckett y Antonin Artaud fueron innovadores de obras experimentales
de vanguardia que incorporaron la participación de la audiencia y otros
elementos absurdos o surreales en sus trabajos.
6.-Lee un poco de drama y mira algunas
producciones. Así como no tratarías de escribir una novela si nunca hubieses
leído una, es una buena idea familiarizarte con el mundo del teatro
contemporáneo. Revisa las obras que hayas leído y que te hayan gustado para ver
cómo se transforman en el escenario. David Mamet, Tony Kushner y Polly Stenham
son dramaturgos populares y afamados.
·
Es importante ver obras nuevas si vas a escribir una. Incluso si tienes
un buen conocimiento práctico y amas a Shakespeare, es importante
familiarizarte con lo que ocurre en la actualidad. No vives en la época de
Shakespeare, así que no tendría sentido escribir obras de ese estilo.
En las representaciones teatrales se usa un texto
denominado “Guión de obra de teatro”, este cuenta con una serie de
características que permiten al actor guiarse.
Este texto puede tener directamente las palabras y
movimientos descritos o puede estar acompañado de notas o glosas, que aclararán
su entendimiento.
El guión de teatro se encuentra dividido en:
- Actos
- Escenas
y
- Pausas
Los dos primeros se encuentran ligados jerárquicamente,
pues cada acto se encuentra formado por un cierto número de escenas y en las
escenas se intercalan las pausas.
Ejemplo de guión de
teatro:
PRIMER ACTO
El baño del departamento de Mónica. Un baño muy
bien amueblado y con acabados lujosos. La puerta está del lado izquierdo.
Azulejos de color amarillo pastel con figurillas que se engarzan entre sí. El
lavamanos tiene dos puertas en la parte inferior, un espejo encima que toca el
techo, al lado derecho un retrete y a la diestra de este se encuentra la tina
de hidromasaje. Tres cuadros decorativos. Jabones de colores y una maceta.
ESCENA I
Mónica entra al baño, trae en la mano un teléfono
inalámbrico, cierra la puerta y se mira en el espejo de forma pensativa y como
reconociéndose a sí misma, mirándose extrañada como si su reflejo no fuera el
de ella misma. Se toca la cara.
Mónica: Mm! No cabe la menor
duda; ya no tengo el mismo aspecto, no soy la misma. Estos últimos veinte años
han acabado conmigo. Las bolsas debajo de mis ojos son de insomnio, las patas
de gallo al lado de las sienes son el resultado de la experiencia insatisfecha
y mediocre que he adquirido; esta marca (señalando la marca que la sonrisa deja
al paso del tiempo) es de hipocresía. De vivir siendo la que no soy,
mostrándome como muñeca de porcelana a la cual no se le permite quebrarse y
fingir afecto por aquellas personas que no soportaba, (suspira con desánimo y
resignación).
Hace una pausa leve mientras continúa explorando su
cara.
Mónica: Las arrugas en mi
frente son por resguardarme en los brazos protectores de mami y papi y
haber sido lo que ellos querían que fuera y no la que necesito ser o más bien
la que soy y se encuentra comprimida dentro de mí; encerrada en una jaula
irrompible e infranqueable muy dentro de mí y que sólo el enfrentamiento con
mis miedos y conmigo misma rompería liberándola.
ESCENA II
Descuelga el teléfono y sin dudarlo, pero un poco
temerosa, marca con impaciencia un número.
Mónica: hola! (en tono
sensual), ya extrañaba oír tu voz. Hace días que no nos vemos y ya te
necesito aquí conmigo, en todo lo que he podido pensar sin perder un gramo de
concentración es en ti. Te necesito cerca. El no tener tus caricias me ponen
loca y me alteran... tú sabes (susurrando).
(PAUSA)
Mónica: Yo también te quiero
(sentimental).
(PAUSA)
Mónica: Uf! (con asombro).
Está bien intentémoslo.
Se desliza sobre el retrete, comienza a jugar con
su cabello, siguiendo con su cuello y cierra los ojos.
Mónica: Ahh! (en tono de
suspiro).
Continúa con su mano acariciándose continuando con
los senos hasta llegar al sexo.
Reacciona, abre los ojos, se levanta y comienza a
desvestirse. Se quita la blusa con mucho tacto, se desabrocha el sostén y lo
deja caer al suelo. Sostiene el teléfono con el hombro y con ambas manos se
pellizca candentemente sus dos pezones hasta que se le ponen duros. Los zapatos
salen volando hasta el otro lado del baño.
Mónica: Mm! (en tono
extasiado).
Se des abrocha desesperadamente uno a uno los
botones del pantalón despojándose de éste y queda únicamente en calzones.
Mónica: ¡Prosigue por favor!
No te detengas.
Fuera los calzones. Mónica queda completamente
desnuda y continúa extasiada. Comienza a masturbarse con la mano derecha e
interrumpe la acción para acostarse dentro de la bañera. Mónica se queda
recostada en la bañera haciendo gestos de placer y acariciándose por completo
con ambas manos.
SEGUNDO ACTO
Mónica y Mariana en el departamento de soltera de
ésta última, diez años atrás. Es un departamento pequeño, pero bien amueblado.
Sin lujos, pero sin una sola carencia. Se encuentran en la cama de tamaño King
Size en medio de la estancia, encima de un edredón azul. Se alcanza a ver la
cocina en segundo plano. Un tostador y un extractor de jugos.
ESCENA I
Mónica y Mariana se encuentran haciendo el amor en
la cama de la segunda. Mónica se encuentra sentada sobre sus piernas y Mariana
recostada frente a ella. La primera acaricia con delicadeza las piernas de la
segunda y comienza a besarle los dedos de los pies subiendo sin prisa y
con todo cuidado por sus piernas dándoles pequeños mordiscos entre beso y beso,
así, llegando hasta sus caderas continuando con los besos y complementando con
caricias da la vuelta a Mariana y continúa por la espalda donde se detiene unos
instantes.
Mónica: No cabe duda, eres lo
único en mi vida. Espero esto dure hasta la maldita eternidad, que ningún
tiempo ajeno nos separe y afrontemos con valor fortaleza y sinceridad todas las
adversidades que se nos antepongan en esta senda hacia el clímax de nuestras
vidas.
Mariana: Yo sólo espero que se
cumplan nuestros sueños y que todo lo que dices se convierta en realidad.
Llega hasta la punta de los cabellos y se los
mese con movimientos bruscos y alegres.
Al llegar ahí se abrazan fuertemente y se besan con
pasión desenfrenada. Dan vueltas de izquierda a derecha de derecha a izquierda
en un acto de amor convirtiéndose en un solo ser como en un tiempo suspendido,
el cual parece no tener fin.
Mariana, quién quedó sobre Mónica, coloca su sexo
sobre el de su pareja y comienzan a realizar movimientos pélvicos a lo largo de
dos minutos.
La que estaba arriba se recuesta a un lado de la de
abajo y comienzan a masturbarse la una a la otra.
Parece faltarles el aire, pero no se ven
intenciones algunas de cesar con el acontecimiento. Mónica se sube literalmente
en Mariana y se repiten los movimientos pélvicos. Después de dos gritos (uno de
cada una, pero que se confunden por la uniformidad del tiempo en el orgasmo.)
ACTO TERCERO
El baño del departamento de Mónica. Un baño muy
bien amueblado y con acabados lujosos. La puerta está del lado izquierdo.
Azulejos de color amarillo pastel con figurillas que se engarzan entre sí. El
lavamanos tiene dos puertas en la parte inferior, un espejo encima que toca el
techo, al lado derecho un retrete y a la diestra de este se encuentra la tina
de hidromasaje. Tres cuadros decorativos. Jabones de colores y una maceta.
ESCENA I
Mónica continúa extasiada en la tina con el
teléfono entre el hombro y la oreja.
Mónica: ¿Mi familia? Ya empezaste.
Para que cortar un momento tan hermoso como el que estábamos recordando sólo
por mi familia.
(PAUSA)
Mónica: Ah! Entonces no es mi
familia eres tú. Eres tú la que vuelve a lo mismo y lo mismo y lo mismo.
(PAUSA)
Mónica: Si lo quiero pero no
lo puedo.
(PAUSA)
Mónica coge el teléfono y se para de un golpe, pero
continúa dentro de la bañera dando vueltas.
Mónica: No, definitivamente
no me atrevo, pero lo quiero hacer. No sé, esto es tan difícil y tan confuso.
Llevamos ya diez años así, porqué no continuar.
(PAUSA)
Mónica: No es que no te amé,
eres la razón de mi vida. Eres el motivo de cada mañana, la luna de todas las
noches oscuras. Mi inspiración. Pero qué van a decir. Me van a dejar en la
calle y luego que voy a hacer. Imagínate me voy a vivir contigo y si no
funciona. ¿De qué voy a vivir?, ¿en dónde dormiré? y peor, ¿qué voy a comer? No
sé hacer nada, ¿en qué trabajaría?
(PAUSA)
Mónica: Pues es necesario
pensar en eso.
(PAUSA)
Mónica: ¿Qué tome el riesgo?
¡Tú hablando de riesgos! No sabes el riesgo que corro cada vez que te veo, cada
vez que me hablas, cada vez que nos amamos. No sabes el riesgo que corro por la
simple y sencilla razón de estar sentada aquí hablando contigo. Alguien podría
escuchar nuestra conversación.
ESCENA II
Roberto sale a escena, se acerca a la puerta del
baño, pega una oreja en la puerta. Y toca:
Roberto: ¿Mónica? ¿Qué tienes
amor? ¿Te sientes bien? Llevas un buen rato ahí adentro, desde que llegué estás
ahí. ¿Te pasa algo?
Mónica: ¿Roberto? Has
llegado; no, no me pasa nada mi amor. Simples malestares estomacales ya sabes
comes algo y te cae mal, un poco pesado pero sólo eso, en un momento salgo ya
se me está pasando, para que cenemos.
Mónica cuelga el teléfono sin decir una palabra. Lo
deja sobre el lavabo, se cubre la cara, se sostiene el cabello, suelta un
suspiro de desahogo, abre la puerta y se sale del baño.
Roberto: ¿Qué tienes pequeña?
¿Eh? Me preocupas (La abraza fuertemente contra su pecho y le da un beso en la
mejilla).
Mónica: Ya te lo he dicho
simples malestares estomacales, pero ya se me pasaron, en serio no te preocupes
(Mónica le da un beso apasionado en la boca a Roberto, lo toma de la mano y
comienzan a caminar fuera de escena).
Mónica: ¿Tienes hambre para
cenar? Mejor te invito un café.
Roberto: ¿En dónde
siempre?
Mónica: Porqué no.
Roberto: Ha! Por cierto,
espero que no se haya descompuesto la contestadora. Porque ahorita que pasé por
la sala estaba grabando.
FIN
Técnica básica para escribir guion teatral


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